El cambio climático viene afectando a la biodiversidad de los océanos, y la corriente Humboldt en la costa de Perú no es la excepción. La población de anchovetas se redujo mientras crecía la cantidad de especies pequeñas con el aumento de las temperaturas, según un estudio publicado en Science.
¿Asentado frente al mar?
El reciente accidente petrolero de Repsol en el mar peruano nos recuerda la importancia de conservar los ecosistemas marinos. Estos sostienen diversas actividades económicas y permiten el desarrollo local en la costa. Según las Naciones Unidas, los océanos contienen casi 200,000 especies identificadas, y los subsidios a la actividad pesquera están afectando la conservación de especies. La economía parece no tomar en cuenta que el uso sostenible del mar es la meta 14 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El cambio climático es otro factor que afecta a los océanos, generando calentamiento, acidificación y disminución del oxígeno. Este impacto está alterando la composición de la biomasa de peces y produciendo el desplazamiento de especies de distintas zonas costeras.
En Perú, el mar es anchoveta y ajeno
La anchoveta (Engraulis ringens) es una especie pelágica, de hábitos gregarios, que puede alcanzar hasta los 20 cm de longitud. Esta especie es uno de los peces más emblemáticos del mar peruano, siendo el quinto recurso hidrobiológico con mayor exportación, por sus derivados de harina y aceite de pescado.
La anchoveta tiene un importante rol ecológico en la corriente de Humboldt, y su distribución geográfica abarca el litoral peruano y chileno. Sin embargo, sin mayor investigación científica los beneficios de la conservación y los servicios ecosistémicos marinos aún serán extraños para la sociedad.
Los cambios que nos cambian
Para estudiar estos impactos, científicos del Instituto de Geociencias de la Universidad de Kiel, junto a Centro GEOMAR Helmholtz y otros participantes internacionales, investigaron datos paleo-oceanográficos de la corriente Humboldt, para comprender la relación de la presencia de especies con la temperatura, oxígeno y nutrientes del mar.
Para ello se reconstruyó la comunidad de peces y las condiciones oceanográficas del período cálido global más reciente (último interglacial; hace 130 a 116 mil años), usando sedimentos de la corriente Humboldt frente a la costa peruana, un punto crítico productivo de especies pelágicas pequeñas.
Según el Dr. Renato Salvattecci, primer autor del estudio, hay un claro cambio de la biomasa hacia peces más pequeños debido a las condiciones cálidas y con menos oxígeno. Además, la investigación concluye que los efectos del cambio climático, por causas antrópicas, pueden tener una influencia más fuerte en la evolución de las poblaciones de peces de la zona.
Los resultados ayudan a evaluar hasta qué punto el calentamiento del océano puede proporcionar suficiente alimento, y qué cambios se deben esperar para el desarrollo de especies como la anchoveta.
Mar abierto
El impacto en Perú de los cambios ambientales en el mar puede afectar los ingresos de la pesca local, así como al comercio global de anchovetas. Esto podría ser tan grande que alteraría la seguridad alimentaria mundial. El mar debe estar abierto a distintas investigaciones que puedan explicar y responder a sus problemáticas. Sucesos como el evento del Niño costero del 2017, el crecimiento del nivel del mar, o el balance entre la conservación y la actividad pesquera, requieren de políticas y prácticas sostenibles, basadas en evidencia científica.
Miguel Mendoza
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.
Sobre N+1: Es la primera revista online de divulgación científica y tecnológica que permite la reproducción total o parcial de sus contenidos por medios de comunicación, bloggers e influencers, realizando la mención del texto y el enlace a la web: “Esta noticia ha sido publicada originalmente en la revista N+1, ciencia que suma”.