El famoso Conde y vampiro Drácula bebía solo, tal cual hemos visto en la ficción de la novela homónima y las películas. Pero en la vida real los murciélagos vampiro prefieren alimentarse en grupo y ser solidarios con sus semejantes más cercanos. Esta peculiaridad fue revelada por un estudio de la Universidad estatal de Ohio y el Instituto Smithsonian de investigaciones tropicales en Panamá, publicado en la revista Plos Biology.
El panorama
Los murciélagos vampiro (Desmodus rotundos) habitan los bosques tropicales de América y son hematófagos, es decir, se alimentan de sangre. Se encuentran presentes en el continente americano, desde Sonora, Nuevo León y Tamaulipas en el norte de México, hasta el centro de Chile, Argentina y el sur de Uruguay.
Para cazar pequeñas aves suelen acercarse a su presa caminando erguidos por breves momentos o arrastrándose en cuatro patas con mucho sigilo. También se alimentan de sangre de las heridas en el ganado.
Se sabe que se asocian y comparten con parientes e interlocutores sociales cercanos, el hábito de reunirse en el mismo árbol, acicalarse y compartir alimento mediante la regurgitación.
Además, esta especie puede convivir tanto en pequeños grupos familiares como en colonias de más de 2,000 individuos.
En ellos se suele observar un complejo entramado de interacciones sociales que se rigen por la jerarquización.
Lo nuevo
Los investigadores Simon Ripperger y Gerald Carter estudiaron las colonias de murciélagos vampiros en Tolé y la Chorrera, en Panamá, para descubrir si estos lazos sociales influían también lejos de casa, mientras estos buscaban comida. Y resultó que sí.
El experimento
Para comprobar su hipótesis, los investigadores colocaron pequeños sensores de proximidad en 50 murciélagos de la localidad de Tolé, en Panamá.
- Los sensores determinarían si esos lazos están presentes durante la búsqueda de alimentos
- En la muestra habían individuos provenientes del cautiverio y otros en estado salvaje
- Los murciélagos más unidos en la percha o colonia, volvían a juntarse en los viajes de alimentación.
Entre líneas
Para identificar cómo se comunicaban los animales, los investigadores reconocieron 5 formas en que los murciélagos vampiro suelen llamarse entre sí:
- Llamada de ecolocalización (biosonar), cuando emitían una onda de sonido que rebotaba en un objeto y devolvía un eco e identificaban distancia y tamaño.
- Barrido ondular descendente, cuando dos murciélagos volaban cerca de una vaca
- Barrido descendente, cuando un murciélago se aproximaba al ganado
- Llamadas en forma de “N”, cuando los murciélagos interactuaban cerca del ganado
- Llamadas de zumbido, cuando dos murciélagos en actitud antagónica volaban cerca de una vaca
Los sensores de proximidad, tecnología usada en esta investigación, permite conocer los movimientos, sonidos y comportamientos de asocio de estos murciélagos y de otros pequeños vertebrados de rápida movilidad.
Los números
- 50 murciélagos comunes fueron objeto de los sensores de proximidad en el estudio realizado
- 27 salvajes y 23 que habían estado en cautiverio por 2 años
- 9 segundos dura el encuentro con un pariente cercano para alimentarse y 1 segundo con un no-pariente para la misma actividad.
- 15 años viven en estado salvaje y sobreviven hasta 30 años en estado cautivo.
Por qué es importante
El estudio nos permite comprender más a los Desmodus rotundos y su rol polinizador.
- Por el momento su población se considera estable, aunque el avance de poblaciones humanas cerca de sus hábitats representan un peligro.
- Los métodos de erradicación de murciélagos podrían perjudicar no solo a los murciélagos sino a otras especies polinizadoras que co-habitan esos territorios o refugios.
Wilbert Monterroza
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, tecnología que suma.
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